Universidad de Castilla~La Mancha

Universidad de Castilla-La Mancha

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Una universidad regional organizada en cuatro campus

La Universidad de Castilla-La Mancha se creó mediante la Ley de 30 de junio de 1982 y se hizo efectiva en 1985, aunque históricamente existieron diversas instituciones en lo que actualmente es el territorio de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, como fue el Convento Universidad.

Pontificia y Real de Nuestra Señora del Rosario de Almagro, creada en 1550, la Universidad de Sigüenza, donde se pudieron obtener grados académicos desde 1489 y, sobre todo, el Colegio Universidad Pontificia y Real de Santa Catalina de Toledo, creado en 1485, aunque desde 1172 aparecen en la Ciudad Imperial las Escuelas "catedralicias" origen de la histórica Escuela de Traductores, que hoy tiene una vida renovada.

Con la creación la Universidad de Castilla-La Mancha se integran en una misma institución los diferentes centros universitarios existentes en la región que hasta ese momento habían dependido de distintas universidades. A estos centros se les irán añadiendo posteriormente facultades y escuelas de nueva creación hasta configurar lo que hoy es la Universidad de Castilla-La Mancha. En 1982, el profesor Javier de Cárdenas y Chávarri es nombrado presidente de la Comisión Gestora encargada de poner en marcha la Universidad de Castilla-La Mancha. Un año más tarde, y hasta 1988, este cargo sería ocupado por el profesor Isidro Ramos Salavert, actualmente Rector Honorario de la Universidad de Castilla-La Mancha, y desde esta fecha el cargo de Rector es desempeñado por el profesor Luis Arroyo Zapatero. Le sucede hasta la fecha el profesor Ernesto Martínez Ataz.

Aunque su creación formal data del 82, es en octubre de 1985 cuando tiene lugar su efectivo nacimiento. Su implantación representó la vocación de la Comunidad Autónoma por dotarse de un sistema universitario propio, al servicio de más de millón y medio de ciudadanos asentados en los 80.000 km² de su territorio.

La Universidad de Castilla-La Mancha es una institución regional, que se encuentra estructurada en cuatro Campus: Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, y extiende sus enseñanzas a las localidades de Almadén y Talavera de la Reina, así como a Puertollano. La provincia de Guadalajara y su Campus está adscrita a la Universidad de Alcalá de Henares.

La creación de la Universidad de Castilla-La Mancha ha comportado un relevante progreso social al democratizar radicalmente el acceso de los jóvenes a la enseñanza superior.

La descentralización de los campus, que dota a cada campus de una gran autonomía, tiene un gobierno central, cuyo Rectorado se encuentra en Ciudad Real y cuenta con Vicerrectorados de Campus en los demás lugares, todo tejido mediante una red de fibra óptica que permite la multiconferencia múltiple entre los cuatro Campus a la vez, al mismo tiempo que la totalidad de comunicaciones internas de voz y datos en tiempo real.

Imagen de Castilla-La Mancha

La región de Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha es una comunidad enclavada en el corazón de la Península Ibérica, constituida como autonomía el 16 de agosto de 1982 al amparo del Estado de las Autonomías, según la Constitución Española de 1978. Está formada por las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo, siendo ésta última la capital.

La Comunidad de Castilla-La Mancha ocupa la Submeseta Sur con una extensión de 79.226 km² , lo que representa el 15,7 % del territorio nacional y la sitúa, por su superficie, en el tercer lugar de las regiones españolas.

Castilla-La Mancha goza de una asombrosa variedad geográfica, que se va transformando a lo largo y ancho de su extensión y ofrece al visitante la posibilidad de disfrutar de uno de los mayores y más espectaculares territorios, donde se dedica una gran superficie a parques y reservas naturales. En ella se suceden ecosistemas singulares que nos invitan a recorrer rincones absolutamente sorprendentes, conservados casi vírgenes: Lagunas de Ruidera, Alto Tajo, Tejera Negra, Tablas de Daimiel, Cabañeros, Hoces del Cabriel… Alberga, además, dos ciudades - Cuenca y Toledo - que, por la importancia de sus conjuntos monumentales y su entorno paisajístico han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO .

Castilla-La Mancha es también uno de los enclaves turísticos de interior más importantes de España, que invita a recorrer desde el desconocido, pero no por ello menos importante, románico del norte de Guadalajara, hasta la ruta de El Quijote por los llanos de la Mancha, pasearse por las Lagunas de la Mancha, una de las áreas de mayor concentración de avifauna de la península, o adentrarse en las cuevas y abrigos prehistóricos de los Casares, Fuencaliente, Alpera, Villar de Humo o Nerpio, sin olvidar buen número de poblaciones como Toledo, Almagro, Ocaña, Sigüenza, Alcalá de Júcar…, verdaderas joyas del patrimonio artístico español.

Cualquiera de las provincias que forman la comunidad castellano-manchega merece una visita, descubriendo, además de su patrimonio cultural y natural, sus costumbres y fiestas, su rica artesanía y su variada gastronomía, avalada por unos productos con Denominación de Origen.